Sóc conscient que sense la gent que em llegeix aquest bloc no tindria massa sentit, és per això que he decidit apropar-me una mica més a tots els que, de tant en tant, feu una ullada a les meves reflexions. Així doncs, deixo a la vostra disposició la direcció de correu electrònic del bloc: edurnezermoduz@hotmail.es, per si algú de vosaltres vol enviar-me qualsevol queixa, inquietud, aportació, opinió, etc. MOLTES GRÀCIES!

dijous, 9 d’abril de 2009

Un día en Barcelona...


Ayer Marta, Blanca y yo fuimos a Barcelona a pasar el día. A las 7:15 salimos de la estación de tren de Lleida y llegamos a Barcelona aproximadamente sobre las 9:10 de la mañana. Lo primero que hicimos fue almorzar en la cafetería de la estación; ya que la última hora de viaje nuestras tripas ya habían hecho un recital.
Después de almorzar nos fuimos a les Rambles, dónde empezamos a escuchar un sonido muy agudo que según Marta y Blanca se parecía a un sonido que hago yo con la boca. Segundos más tarde vimos que ese sonido salía de un duende cada vez que alguien le tiraba una moneda. Pasamos de largo y cruzamos les Rambles para ir a la Fnac; dónde como ya era de esperar compramos música.
Al salir de la Fnac volvimos a cruzar les Rambles y nos paramos delante del duende del sonido agudo; tiré una moneda en su cesta y me hice una foto con él. Después nos dirigimos al Maremagnum; dónde comimos en el buffet libre Fresc Co. Y aún no me puedo creer que la comida nos sentara bien, no porque estuviera mala, sino porque estuvimos toda la comida riendo sin parar. Todo empezó porque la maquina que servia los helados hacía un ruido espantoso y cada vez que alguien se servia un helado Marta ponía su casa de: M’ensumarà la trumfa! Al final ya no hacia falta ver la cara de Marta para ponernos a reír. Pero para poner la guindilla a la situación Blanca se sirvió uno de esos helados y cuando vimos la pinta que hacía nos pusimos a reír. Me ahorro la parte en la que explico las bromas pesadas comparando el helado con otras cosas. Así que después de comer como Marta y yo no nos habíamos servido uno de esos magníficos helados fuimos a la heladería de enfrente a comprar dos. No sentamos las tres en la terraza exterior pero empezaron a caer gotas lo que nos hizo pensar que en la terracita cubierta estaríamos mejor. Una vez sentadas a Blanca se le ocurrió la idea de sacar el CD en directo que se había comprado de Els Pets y empezó a leer los comentarios de la gira del grupo por parte de sus fans. Y nos hicieron mucha gracia los nombres, porque enseguida llegamos a la conclusión que los comentarios no se había escogido por lo que decían, sino por los nombres que los firmaban. A partir de ese momento todo nos hizo gracia; la expresión de vaig calenta, Dalmau, una estona de cel, … Repito, son frases que leerlas ahora no producenada de gracia, pero en ese momento cualquier cosa nos hacía gracia. Cuándo nos terminamos los helados fuimos a ver una paraditas que había en el exterior y después fuimos a dar una vuelta por las tiendas de dentro del Maremagnum. Cuándo entramos en el Oysho, Marta fue como una bala a coger una picardia negra con volantitos y gritando mi nombre en medio de la tienda dijo: Edurne! És això el que m’has dit que volies, no? No me la comí simplemente porque era Marta. A Blanca y a mi nos dolían los pies, pero a Marta parecía que no se le acababan las pilas. Claro que el que ríe último ríe mejor. Cuándo nos dirigíamos otra vez a la estación para coger el tren de vuelta, Marta andaba como podía del dolor que le hacían las plantas de los pies; bueno, mejor dicho los árboles de los pies. A las 6:30 cogíamos el tren que nos llevaría de vuelta a casa. Dejamos atrás un dia estupendo, lleno de risas y más risas y por supuesto nos fuimos con muchas ganas de volver.

¡Gracias a ellas por hacer de ayer un dia fantástico!

1 comentari:

  1. eisssssssssssss!!!!!!!! no puc parar de riure jejejejej!!!! molt bonca crònica del dia!!! jejej dws bsitos

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