Sóc conscient que sense la gent que em llegeix aquest bloc no tindria massa sentit, és per això que he decidit apropar-me una mica més a tots els que, de tant en tant, feu una ullada a les meves reflexions. Així doncs, deixo a la vostra disposició la direcció de correu electrònic del bloc: edurnezermoduz@hotmail.es, per si algú de vosaltres vol enviar-me qualsevol queixa, inquietud, aportació, opinió, etc. MOLTES GRÀCIES!

dissabte, 12 de juny de 2010

Ella y su soledad

Siempre estaré sola. Siempre seré una mujer libre. Nunca tendré que dar explicaciones a nadie y siempre podré hacer lo que me venga en gana. Harta de repetirse cada dos por tres estas palabras, una noche se arregló y se fue en busca de algún bar en el que encontrar alguien de quien poderse enamorar. Entró en el primero que le entró por lo ojos. Poca iluminación y lleno de hombres y mujeres que le podrían ofrecer algunos minutos de diversión. Se sentó en la barra sabiendo perfectamente que nadie se había percatado de su llegada, a excepción del jefe del local, quien se dirigió a ella con su mejor sonrisa incitándola a tomar algo. Una cerveza. Y ya con la cerveza en la mano empezó a preguntarse que demonios hacía en aquel antro, oscuro y lleno de personas que no le parecían muy de su tipo. Decidió que tomaría aquella cerveza y se iría a dormir; estar allí sentada era una auténtica locura. Cuando era joven quemaba cada fin de semana, cerraba todas las discotecas y se acostaba con todos los hombres que se le insinuaban. Pero, en aquel momento, recodar sus borracheras juveniles era sinónimo de recordar a su mejor amiga tirada en la cuneta de la carretera que les conducía a casa. Aquella noche le marcó su vida. Volvían de fiesta, ella y su amiga iban borrachas como cubas y en una curva un tanto cerrada no pudo controlar el coche que se salió de la carretera colisionando contra una barrera de hormigón. Cuando despertó, salió del coche y buscó desesperadamente a su amiga, hasta que de pronto la vio toda llena de sangre, tirada en el suelo como una muñeca de trapo. Se acercó a ella pero enseguida pudo comprobar que estaba muerta. Des de aquella noche su vida había cambiado radicalmente. Cada bar le recordaba a aquella noche y sabia que posiblemente acabaría sola. Sola porque por mucho que lo intentara nunca era capaz de conocer a nadie, porque irremediablemente se había encerrado en un pozo sin salida. Estaría sola el resto de su vida, aunque tener a alguien al lado era lo segundo que más quería en este mundo. Lo primero era poder volver atrás en el tiempo y evitar lo sucedido aquella terrible noche.

1 comentari:

  1. Edurne...

    Me has emocionado. Es triste que ocurran estas cosas pero desgraciadamente ocurren, pero no porque sí, sino por nuetra tozudez humana de hacer lo que no debemos. Yo también me veo ultimamente sentado en la barra de un bar y me pregunto ¿que hago yo aqui? ¿a quien busco?... creo que en realidad me busco a mi mismo, aunque me de la impresión de que necesite a alguien para sostenerme. Se hacerlo yo solito muy bien, así que será cuestión de mala racha.

    Un besazo Edurne

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