
Aún se aprecian sus tesoros. Aún nos maravilla. Aún es tema de
conversación entre expertos y entre gente de la calle. Aún atrae. Aún tiene enigmas que
probablemente jamás de descubrirán.
EGIPTO, tierra de faraones y de tesoros monumentales. Hace tiempo que
Egipto, o mejor dicho, el Antiguo
Egipto se convirtió en uno de mis temas de interés. Sin ser una experta, quiero decir que los tesoros que conservamos de esta
civilización son el resumen de los más de 3000 años que se mantuvo en pie. La
civilización que más ha durado sobre la faz de la tierra. Más de treinta dinastías, expansión, decadencia, faraones
infravalorados, faraones que no merecen su renombre, pasiones, conquistas, pero sobretodo saber. La
civilización del Antiguo
Egipto destacaba por su avance; calendarios, sistemas de regadío, arquitectura, avanzados conocimientos en astronomía,… Nadie puede negar que
Egipto fue un pueblo
avanzadísimo en su época. Quiero destacar que los egipcios nunca llamaron a
Egipto como tal, sino que para ellos
Egipto era
Ta Mery. Sin duda alguna, esta
civilización tenía una gran
personalidad. El río
Nilo hizo de
Egipto una tierra increíblemente fértil. Sus inundaciones anuales,
perfectamente reguladas, convertían las tierras de sus alrededores en campos fértiles en los que tan solo tirando una semilla se aseguraban la cosecha. También hay que destacar que el pueblo egipcio respetaba y daba un gran poder a las mujeres, pueden ser prueba de ello reinas como
Cleopatra,
Hatshepsut o
Nefertiti.
Egipto siempre fue un país dual, dividido entre el Alto
Egipto y el Bajo
Egipto. Estos dos territorios terminaron
uniéndose, pero no
pacíficamente. Tenían concepciones religiosas diferentes; el Alto
Egipto veneraba a el dios
Seth, mientras que el Bajo
Egipto veneraba a al dios
Horus; además de tener costumbres diferentes.

Otro punto a destacar si hablamos de
Egipto es su escritura, la cual podemos apreciar en tumbas o en papiros. En un principio, su escritura era pictórica,
auque más adelante surgió la escritura hierática y posteriormente la demótica.
En resumidas cuentas, no hay motivo alguno para quitarle prestigio a la c
ultura del Antiguo
Egipto. Una cultura que nos ha dejado joyas como las pirámides de
Keops,
Kefren y
Micerinos, el templo de
Karnak o el de
Abu Simbel, además de miles de conocimientos. Así pues, con este post quiero hacer patente mi pasión por
Egipto. En realidad no sé gran cosa sobre esta gran
civilización, soy una aficionada, pero ojala algún día pueda hablar sobre ella con pleno fundamento y conocimiento.
Edu, no eres experta en el antiguo Egipto, pero lo pareces por lo que dejas escrito, yo he leído mucho y nunca me canso, siempre salen cosas nuevas. Gracias mi joven amiga.
ResponEliminaAbrazos y besitos.
Leonor