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¿A donde iremos a parar? No lo se, pero si continuamos así más vale no verlo. Muchas veces me pregunto porque cojones, y el post de hoy requiere vocabulario como este, la sociedad es tan estúpida. No sabemos donde vamos, ¿y por que? Quizás porque lo tenemos todo masticado y los valores ya no nos importan. Y no nos movemos, y si lo hacemos, en la mayoría de los casos es para hacer estupideces. Pocas veces hacemos cosas que de verdad merecen la pena, y perdonad que generalice, pero cada uno de vosotros que se juzgue a el mismo. Yo lo estoy haciendo. Nos pensamos que con els esfuerzo y el empuje de nuestros antepasados ya hay bastante, y no es así. Buena parte de la juventud de hoy en día se acomoda, no hace nada, dice que tiene valores pero a la hora de la verdad no los saca a la calle. ¿Para qué tener valores, pues? Los más pequeños suben ahogados, no todos, pero la gran mayoría sí, por culpa de padres que por no tener los hijos en casa los colocan en sitios que en teoría les harán alguien mejor. Que si repaso, que si música, que si natación, que si teatro, que si esto, que si lo otro… Estaría bien ver que los niños, antes de ser nuevos Descartes, Hobsbawns o Einsteins, tienen que ser eso: niños. Niños que tienen que tener horas para jugar, momentos junto a sus padres, tiempo para descubrir cosas no impuestas por terceros. Si ellos quieren realizar actividades que lo hagan, perfecto, pero que no tengan un horario sin tiempo para ellos para que así los padres se puedan rascar la panza, o sencillamente no se estresen por demasiadas obligaciones. ¿ Que valores tendrán estos niños? ¿ Que infancia tendrán? ¿Queremos niños de manual? Quizás lo conseguiremos, y entonces podremos mostrar orgullosos los “niños cerebrito” que no han vivido la magia de la imaginación; niños que piensan que creer en hadas o en mundos imaginarios es de tontos. Hay tiempo para todo, no les hagamos crecer demasiado pronto. En fin, ya hace días que veo cosas raras; ya hace días que esta sociedad me da asco.
¿A donde iremos a parar? No lo se, pero si continuamos así más vale no verlo. Muchas veces me pregunto porque cojones, y el post de hoy requiere vocabulario como este, la sociedad es tan estúpida. No sabemos donde vamos, ¿y por que? Quizás porque lo tenemos todo masticado y los valores ya no nos importan. Y no nos movemos, y si lo hacemos, en la mayoría de los casos es para hacer estupideces. Pocas veces hacemos cosas que de verdad merecen la pena, y perdonad que generalice, pero cada uno de vosotros que se juzgue a el mismo. Yo lo estoy haciendo. Nos pensamos que con els esfuerzo y el empuje de nuestros antepasados ya hay bastante, y no es así. Buena parte de la juventud de hoy en día se acomoda, no hace nada, dice que tiene valores pero a la hora de la verdad no los saca a la calle. ¿Para qué tener valores, pues? Los más pequeños suben ahogados, no todos, pero la gran mayoría sí, por culpa de padres que por no tener los hijos en casa los colocan en sitios que en teoría les harán alguien mejor. Que si repaso, que si música, que si natación, que si teatro, que si esto, que si lo otro… Estaría bien ver que los niños, antes de ser nuevos Descartes, Hobsbawns o Einsteins, tienen que ser eso: niños. Niños que tienen que tener horas para jugar, momentos junto a sus padres, tiempo para descubrir cosas no impuestas por terceros. Si ellos quieren realizar actividades que lo hagan, perfecto, pero que no tengan un horario sin tiempo para ellos para que así los padres se puedan rascar la panza, o sencillamente no se estresen por demasiadas obligaciones. ¿ Que valores tendrán estos niños? ¿ Que infancia tendrán? ¿Queremos niños de manual? Quizás lo conseguiremos, y entonces podremos mostrar orgullosos los “niños cerebrito” que no han vivido la magia de la imaginación; niños que piensan que creer en hadas o en mundos imaginarios es de tontos. Hay tiempo para todo, no les hagamos crecer demasiado pronto. En fin, ya hace días que veo cosas raras; ya hace días que esta sociedad me da asco.
Eis xika!! Ja he vist que has fet l'escrit al blog, amb rabia ehh jejej!!!
ResponEliminaEstic d'acord amb el que diu, crec que cal reflexionar cap on anem...jo duran uns dies no mi trencaré més el cap perquè pots acabar malament jejeje!!!
dws wapeta ens veiem
L'exemple més a prop que tinc és mon germà. Ell fa solfeig, piano i anglès entre setmana i natació dissabte al matí. A música s'hi va apuntar ell perque va voler, i a anglès s'ho passa molt bé perquè hi va amb els seus amics de classe. I a natació l'hi porta el pare, que es qeda mirant com nada tota l'estona i és com un víncle entre ells dos. Esque a les activitats també s'ho passen bé ela nens. Juguen, coneixen nens nous i no s'estan cada tarde mirant la tele... Jo crec que estan molt bé :)
ResponEliminamwaaaak!
Sí, Roger, estan molt bé. Jo també he estat fent música, repàs i un esport a la vegada, perquè volia, però aquí està la gràcia. Si ho fas perque vols molt bé, però hi ha nens que s'hi veuen obligats, el tema és aquest, les activitats son per a que el nen aprengui i s'ho passi bé, no per a que els pares pensin que tenen criats a tot arreu. No pot ser que un nen no tingui temps per ell. Un petó! PD: Aveure si ens veiem aquesta nit Als amics de les Arts!!! :)
ResponEliminaEstic d'acord amb tu Edurne. Per la meva feina, conec bastant aquesta manera de fer amb els nens, i moltes vegades és així. A vegades els pares s'hi veuen obligats pel seu treball, d'altres simplement per tenir més temps per ells mateixos, però jo pens que un ha de ser responsable i pensar bé el que és més adient pels seus fills. I clar que està bé fer algun esport, o aprendre llengües, però a vegades estressam als nins sense adonar-nos.
ResponEliminaSaps que m'agrada molt el teu blog. Escrius molt bé. Una abraçada.